Media Maratón y Maratón de Lisboa (por Tania)

Tras un fin de semana de ensueño preparado para correr la Media Maratón y Maratón de Lisboa, nuestra CAIRS Tania, quiere compartir con nosotros cómo ha sido su viaje.

 

Ya estamos aquí otra vez, cielito al pie del cañón «…como bien decía «el niño coplero», y si, ha costado pero ya estoy de nuevo con un dorsal en el pecho.

Esta vez a lo grande, bueno, a lo casi grande, y es que mi estancia en San Diego unida a la molestia que arrastraba desde abril, hicieron que lo que iba a ser una buena preparación para la maratón de Lisboa se convirtiera en la más honesta de mis decisiones: cambiar el dorsal de maratón que tenía desde mi inscripción allá por mayo, para media maratón. Yo soy de la forma de pensar de que si se va a perder tiempo preparando una maratón… al menos hay que hacerla bien!

Llegó el día de salida. Dos coches, el madrugador y el vespertino, pero ambos cargados de muchos nervios. Por la mañana salíamos Oriol, Jero, David y una servidora, que tras desayunar en nuestra cafetería preferida poníamos rumbo a la capital lusa.

En el camino siempre que vaya David se va a aprender algo de tecnología, y es que es el chico complementos, ¡no hay nada que se le escape! Bueno si, la app tdownloader!

El viaje transcurría con normalidad, bueno, normalidad normalidad tampoco, entre los parones porque Jero estaba malo, el testigo de luz de la presión de ruedas en el coche nuevo de Oriol y alguna que otra cosa, de repente nos hizo llegar al puente «25 de abril», ¡ya estábamos en Lisboa!

Una vez encontrado nuestro súper piso nos encontramos con el anfitrión, me encantó como mis compañeros me dejaron junto con Oriol y con este chico hablando en inglés, «¿os creéis que por estar dos meses en USA ya soy nativa americana?» Una vez que le despachamos, con un inglés «very polite», había que elegir habitaciones, aquello fue peor que una ruleta rusa…

Con Jero convaleciente y David echando su siesta «maratoniana», Oriol y yo nos fuimos a dar un paseo, estábamos a escasos 20 minutos del centro, así que rumbo a la Plaza del Comercio pusimos, y entre puesta de sol, música en directo, puestecillos de feria y «chocolate» made in Lisboa pasaba la tarde.
El segundo coche mienttras tanto ya venía en camino con Dani, Oliva, Juan y Alberto, pero que a la mitad ya nos pilló roncando cuando llegaron.

Terminaba el viernes, día de viaje, y comenzaba el sábado, víspera de maratón. Qué me gustan esos días previos a las grandes citas, donde todo, todo, todo puede cuestionarse como positivo o negativo a para la carrera del domingo….(ironic mode on). Una vez en la feria, cada uno en busca de su dorsal, los «casi maratonianos» «pa» un lado, los valientes Juan, David y Alberto para otro. Caramelos, fotos, camiseta, super medalla «rock&roller» para los valientes y a almorzar! Y qué íbamos a almorzar? pues o pasta o pizza, es lo que hay, pero muy ricas todo hay que decirlo y encima a Oliva y a mí por aguantar al rebaño nos «regalaron» un precioso vaso! Me encantan estos sitios! También tengo que recordar que por 1€ casi gano el juego de no pagar la cuenta, aunque a David le pese, se enfade, critique y se niegue a jugarlo (al final jugó).
Una vez con el estómago lleno, a visitar la ciudad, metro, bus, tren, metro, a pie, metro, bus, taxi… pero que mañana corremos!!! y ya hartos, a casa a descansar!!

Una vez cenando pasta en casa, porque ya le hemos cogido el gusto, llega el momento logístico. A qué hora había que levantarse? Los casi maratonianos lo teníamos fácil, lo complicado lo tenían Alberto, David y Juan. Este último maldiciendo cada vez que le recordaban que a las 5:45 se tenía que levantarse, a la vez que aparecía la risa maligna de Jero a su lado, y es que «éste» hacía una semana que al igual que yo, había cambiado su dorsal a la media, él mejor que nadie sabía de lo que se estaba librando. Esa noche había acostarse temprano, así que ese día el desfase horario con Serva en San Diego hizo que la videollamada durara algo menos…

¡Domingo! ¡Domingo! Todo el mundo arriba, bueno los que quedábamos en el piso, porque los demás compañeros ya se habían ido hace rato para coger metro, tren, bus… para la salida de la maratón. Nosotros ya listos para la batalla, porque no había guardarropa para los «casi maratonianos» cogíamos el metro, eso sí, abarrotado de corredores que al igual que nosotros íbamos en busca del bus de la organización que nos llevaba a la salida en el puente Vasco de Gama.

El bus, el cual «intuíamos» que iba a durar poco, tardó casi media hora en llevarnos a la salida. Ya desesperados, deseando de pisar tierra, nos fuimos dirección hacia la salida, el ambiente como siempre festivo, y es que correr maratones ¡es una gran fiesta! (eso no se lo cree ni la que firma esta crónica). Como siempre pasa en carreras de este tipo, aparece la ansiedad somática, gracias Jaenes por enseñarnos tantas cosas en Psicología del deporte jajajaja , y a Dani esa ansiedad le apareció en forma de «me meo». Así que todos en la fila, porque aquí todos somos un equipo hasta para ponerse en la cola del wc. Y vaya con la filita, más larga que una «meá» cuesta abajo, nunca mejor dicho jajaajajja. así que justo un par de min antes de la salida conseguimos poner nuestros relojes a punto para empezar.

A todo esto, nuestros compañeros maratonianos ya llevaban dos horas de carrera…..

Nuestros kilómetros ya iban avanzando, y yo sin haber corrido ni entrenado casi tres meses atrás no podía hacer otra cosa que tirar de mi mochila de kms y que fuera lo que tuviera que ser, total, mi intención era pasarlo bien.

En los últimos kms nos encontramos con Oliva, que tras correr los primeros y pararse para coger a Juan en su aproximación a la meta, hizo con nosotros algún kilómetro. Ya no quedaba nada, la barrita energía de Oriol ya estaba agotándose pero había que echar el resto, ninguno de los dos se había preparado esta carrera, pero me veía en la obligación de empujarlo una vez más para poder cruzar una nueva meta.

El resultado de todos fue el mismo: lo pasamos bien!! Bueno, Juan si quiere que hable por sí mismo, o mejor que nos lo cuente en su próxima maratón, porque….habrá otra próxima no? Mi enhorabuena por esa nueva maratón que te has marcado, eres un rock&roller!!!

A mis compis, felicidades por sus carreras, todos consiguieron sus objetivos en la forma en la que se los propusieron. Lo mejor de todo, la convivencia con ellos, mi gente. Ya es una costumbre preparar una carrera con viaje de por medio con ellos. Y si, será de las cosas que eche de menos cuando me vaya definitivamente a San Diego. Pero antes de la partida …CÓRDOBA, LOS PALACIOS, SAN SILVESTRE, ECIJA, GUADIAMAR, SEVILLA!!!! Quién da más??

PD: el pie ya no se me duerme….enorme Hugo!!

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